Se refiere al espectro de luz no visible comprendido entre los 700 y 1.200 nanómetros que se utiliza para transmitir señales hacia distintos dispositivos, muy utilizado en los disparadores remotos, debido a su alta velocidad de transmisión y la ventaja de no quedar plasmada en la imagen fotografiada.
De igual forma, es utilizado en barreras utilizadas en trampas fotográficas cuando no es posible o conveniente situarse en lugares cercanos al sujeto o realizar el disparo de forma manual, estos accesorios operan una vez que el sujeto interrumpe el haz de luz infrarroja, activando un dispositivo que realiza el disparo de la cámara.
En otro ámbito, está la Fotografía Infrarroja, que busca captar esta longitud de onda mediante el uso de filtros especiales, plasmando imágenes de aspecto muy curioso. Ver “Filtro IR”.