Llevado al español, significa sin cables, corresponde a la comunicación o conexión de dispositivos por medio de ondas electromagnéticas que llevan incrustada señales que por medio de un protocolo determinado permiten que distintos dispositivos puedan comunicarse. Dependiendo del tipo de ondas que se utilicen, estas pueden catalogarse en comunicación por ondas de radio, microondas (terrestres o satelitales) o infrarrojas.
Hoy en día, la frecuencia más utilizada para comunicar dispositivos fotográficos son los 2,4 GHz, ubicado dentro del rango de las microondas terrestres, muy utilizada para el disparo remoto de cámaras, flash, uso de WiFi, etc., este rango permite que la comunicación pueda realizarse a alta velocidad y no requiere línea vista directa, con cobertura a distancias de hasta 100 mt y mínimos del orden de los 15 mt en lugares cerrados.
Una de las principales ventajas, es que, dentro de la señal, se transporta información posible de compartir, es así como se puede realizar el control de forma remota de un equipo, por ejemplo, cambiar los parámetros de un flash, modificar los datos de configuración de la cámara, hacer una fotografía o tener una imagen en vivo de lo que se observa en un Drone, todo, a distancia y sin necesidad de una conexión física con el equipo, dando mayor flexibilidad y libertad al proceso de toma fotográfica.