Es el nombre que reciben los objetivos cuya distancia focal equivalente es inferior a 35 mm y comúnmente mayor a 18 mm, con ángulos de visión horizontal que van desde los 54° a los 90°, permitiendo tener encuadres muy amplios, lo que sumado a la gran profundidad de campo que se puede lograr con ellos y que normalmente son muy luminosos, los hace ideales para la fotografía de paisaje y para la fotografía de objetos de gran tamaño a cortas distancias.
Otra de las características de estos objetivos es que exagera la perspectiva, lo cual puede ser beneficioso o no dependiendo de la aplicación que se le dé, en general, se puede decir que cuando se cuentan con elementos que permiten al espectador dimensionar la imagen, esta exageración quedará en evidencia y podría llegar a no ser visualmente agradable, esto suele suceder en la fotografía de arquitectura, donde las líneas rectas se transforman en curva producto de la Aberración Geométrica típica de objetivos de focal corta, sin embargo, en escenas adimensionales, como por ejemplo una roca en primer plano, al acercarse dará la sensación de ser de mayor tamaño, pero no se percibirá distorsionada.
