Este nombre corresponde a un sensor CMOS que utilizan algunas cámaras fotográficas y que, a diferencia de los sensores estándar que cuentan con un Filtro Bayer para discernir las tonalidades de cada pixel, este cuenta con capas de filtros de colores que realizan la misma función. La arquitectura del sensor está basada en tres capas de sensores de silicio ubicados uno debajo del otro. Debido a que las longitudes de onda más largas, como lo son las rojas, tienen mayor penetración en el silicio y las longitudes de onda más corta, como los azules, tienen menor penetración, cada capa del sensor, estando expuesto a la totalidad de la luz, capta aquellas longitudes de onda que llegan a la profundidad en que se ubican. Con todo, la mayor ventaja de este tipo de sensor está dada por la resolución y nitidez obtenida, esto debido a que tiene mayor superficie útil respecto a otros sensores, esto también permite un mayor rango dinámico y riqueza cromática, si bien hay quienes señalan que frente a largas exposiciones presentan ruido excesivo, otros indican lo contrario, lo cual no permite concluir esta respuesta.
