Contraste

La RAE define que en fotografía, contraste es la Inexistencia o escasez de tonos intermedios, de tal manera que resaltan mucho lo claro y lo oscuro, sin embargo, prefiero definirlo como la diferencia relativa en la tonalidad entre los puntos que conforman una imagen, a mayor diferencia tonal, mayor será el contraste, teniéndose que por debajo de diferencias del 0,3% el contraste se vuelve imperceptible.

El contraste es considerado un ajuste, sin embargo, puede estar definido por la escena misma, sin manipulación alguna, como lo sería un tronco quemado en medio de la nieve. También es posible que sea el fotógrafo quien manipule las condiciones de luz para obtener fotografías más o menos contrastadas, esto mediante el uso de Filtros de Polarizados, uso de Luz Dura, Luz Suave, Reflectores, u otros elementos que permitan modificar la calidad y dirección de la luz en la escena, una técnica muy utilizada para realizar contraste de sujetos con tonos similares a un fondo, es el uso de luces de contra o recorte o perfilado, que mediante la iluminación del contorno de un sujeto en la zona de tono similar a la de fondo se contrasta un área respecto de la otra, logrando con ello, hacer la separación de ambos. En el procesado o post-procesado se podrá también, realizar ajustes al contraste de la imagen, pudiendo ampliar la separación tonal dentro de los 256 niveles visibles en el Histograma durante el revelado digital. La aplicación de capas de ajuste o mediante la modificación de las curvas de nivel, en tanto sea a toda la imagen, esto no será considerado como retoque.

En las artes visuales, el contraste es fundamental para la separación de los elementos que componen una imagen, el cerebro tiende a agrupar los objetos de tonos similares tratándolos como un todo y no como partes separadas, pudiendo trasformar una escena con distintos sujetos en un patrón o color uniforme, desvirtuando el mensaje visual original, sin embargo, el manejo premeditado de tonos muy próximos, también puede traer consigo una fuerte carga estética y de creatividad, siempre y cuando, el mensaje visual sea claro para el espectador, por ejemplo, Mimetizaje como temática o, el uso de fuentes de luz suave que des-contrastan las escenas, en cuyo caso, normalmente se busca el contraste por color y no por tono. En el otro extremo, imágenes fuertemente contrastadas, dependiendo del mensaje visual, pueden tornarse molesto en algunos casos y en otros ser el elemento que determina la entrega de mensaje, como en una fotografía a contraluz.