En la fotografía, la Luz es la materia prima fundamental en el proceso de estamparla en un soporte determinado, sin luz no hay fotografía, es por tanto, una de las materias más importantes a dominar por parte del fotógrafo.
En estricto rigor, la Luz es una onda electromagnética que se propaga en frecuencias que ocupan todo el espectro electromagnético, esto es, Longitudes de Onda por encima de las ondas de radio (mayores a 1 km) y las que no llegan a la frecuencia de los Rayos Cósmicos (inferiores a 10-14m), en términos de frecuencia, menores a 1.000 Hz y superiores a 1023 Hz, dentro de este amplio espectro, hay un rango pequeño de longitudes de onda que se ubican entre los 380 nm y 780 nm (1nm = 10-9 m) donde las ondas electromagnéticas son visibles al ojo humano, esta es la denominada Luz Visible, por encima de estas longitudes de onda se encuentran los Infrarrojos (frecuencias por debajo del rojo) y por debajo de los Ultravioleta (frecuencias por encima del violeta).
El comportamiento de la luz se ha intentado explicar mediante varias teorías al respecto, sin embargo, todas carecen de una verdad absoluta debido a que no explican todos los fenómenos que presenta la luz frente a ciertas condiciones, a mi juicio, la Teoría Cuántica, que combina la Teoría Ondulatoria con la Corpuscular, es la que mejor lo explica, sin embargo, es bastante compleja de comprender, a mi modo de ver y sin ser la verdad en absoluto, la luz son fotones que se propagan en línea recta y oscila a una frecuencia determinada de manera sinusoidal, por un lado, la frecuencia de oscilación determina el color de la luz y por otro, la amplitud de la onda determina la intensidad de la luz, posee una velocidad de propagación en vacío de 299.792,458 Km/s.
La luz presenta varios comportamientos frente a distintas situaciones, dentro de estos podemos mencionar:
- Refracción: Es el cambio de dirección de la luz cuando cambia de un medio a otro de diferente densidad, si el medio posee caras paralelas, como un vidrio, la luz se recompone una vez que lo atraviesa y vuele al medio original, en cambio, si tiene caras no paralelas, la luz se separa en sus distintas componentes (colores).
- Difracción: Si bien la luz viaja en línea recta, al encontrarse con un objeto puntiagudo o una abertura muy pequeña, la luz se curva ligeramente.
- Interferencia: Se produce cuando la luz se difracta y se produce una cancelación de esta por interferencias que depende del ángulo de incidencia sobre el elemento que la difracta, separando las diferentes longitudes de onda.
- Dispersión: Es similar al efecto anterior, pero sucede cuando la luz atraviesa un objeto de densidad distinta al medio en el que se transportaba inicialmente, en cuyo caso, la luz se refracta y cambia su velocidad dependiendo de la longitud de onda, teniéndose como resultado la separación de las distintas componentes de la luz.
- Reflexión: En palabras muy sencillas, es el reflejo de la luz, por ejemplo, en un espejo, donde la mayor parte de la luz es reflejada o el agua, donde una parte es reflejada y la componente restante se refracta.
- Polarización: La luz viaja en línea recta, pero compuesta por fracciones que viajan en varios planos, al reflejarse en ciertas superficies, la luz se polariza, esto significa que la luz reflejada viaja sólo en un plano, dependiendo el ángulo de incidencia de la luz, el efecto de polarización será parcial o total.
Las fuentes de luz son las naturales, específicamente la emitida por el sol y estrellas, y las artificiales, en esta última, las más utilizadas son las de tungsteno, halógenas y fluorescentes.
En esta categoría, básicamente, nos referimos a la luz proveniente del sol y las estrellas, por su intensidad, la utilizada para iluminar es la del sol que en un día despejado y al medio día, posee una temperatura de color del orden de los 5.500 K, cambiando su temperatura según su ubicación respecto del horizonte y según las condiciones de nubosidad presentes.
Dentro de esta categoría, también es posible incluir otras fuentes tales como el fuego o las erupciones o los relámpagos.
Acá podemos encasillar a todas las fuentes de iluminación creadas por los humanos, entre las cuales se destacan aquellas que funcionan por medio de electricidad, entre las más utilizadas en fotografía se encuentran:
- Luz Incandescente o de Tungsteno, corresponde a la iluminación doméstica convencional, emite luz con una temperatura de color entre 2.700 y 3.300 K
- Luz Halógena, normalmente con filamento de tungsteno y que, a diferencia de la incandescente, presenta un comportamiento mucho más estable en términos de la temperatura de color emitida durante su vida útil la cual está del orden de los 3.000 K.
- Luz Fluorescente, presenta una temperatura de color cercana a los 5.000 K pero con una leve dominante verdosa, son de uso frecuente por su bajo consumo eléctrico, versatilidad y temperatura de color emitida.
- Luz LED, una fuente de luz que está siendo muy utilizad últimamente, con un bajo consumo eléctrico y la posibilidad de utilizarla en el campo alimentada con pilas o baterías, se ha vuelto cada vez más popular, posee un temperatura asociada al tipo de LED que la compone, pudiendo ser cálida, fría o blanca.
Las anteriores, son todas fuentes de luz continua que permiten visualizar en tiempo real el resultado de su aplicación antes de realizar una toma fotográfica.
También se encuentran las fuentes de luz discontinuas, entre estas están:
- Flash: Con temperaturas de color cercanas a los 5.500 K, son las fuentes más utilizadas en fotografía, pero requieren de un buen control por parte del fotógrafo.
- Linternas: He incluido las linternas en esta categoría, pese a que son fuentes continuas de luz, sin embargo, su principal utilización es en fotografía nocturna con el objeto de pintar con luz, por tanto, su aplicación no es de manera continua, sino que puntual, esta fuente de luz es muy versátil en términos de los resultados que se pueden obtener en largas exposiciones, sin embargo, requiere de mucha precisión por parte del fotógrafo, la que adquiere sólo a través del ensayo, normalmente tienen temperaturas de color bajas, pero, así como todas las fuentes de iluminación, mediante el uso de filtros puede ser modificada.
El uso de fuentes de luz artificial permite al fotógrafo tener un control absoluto sobre la luz incidente en las escenas que sea fotografiar, salvo, evidentemente, en condiciones extremas en las que sea imposible iluminar artificialmente, las fuentes continuas ofrecen buenos resultados, sin embargo, en términos de potencia lumínica, las fuentes discontinuas las superan con creces, la elección es libre, pero en lo que a mí respecta, prefiero el uso de flash y linternas, salvo en casos en los cuales utilizo luz continua para crear una atmosfera determinada.


En definitiva, el control de la luz, sea natural o artificial, es fundamental para los resultados que el fotógrafo busca, para esto, no sólo debe conocer las fuentes de iluminación disponibles, sino que también sus características y como modificarla a voluntad, la utilización de elementos de apoyo como reflectores, difusores, filtros, etc., es parte del conocimiento mínimo, que todo aquel que trabaja con esta materia prima, debe conocer.