Según la definición de la RAE es el Límite visual de la superficie terrestre, donde parecen juntarse el cielo y la tierra, a esta definición debemos sumar que en fotografía es una línea horizontal lejana, física o imaginaria, determinada por la distribución de elementos dentro del encuadre, por lo general esta línea se ubica de manera completamente horizontal, esto da al espectador una sensación de estabilidad en la imagen, en cambio, las líneas ubicadas en diagonal transmiten sensación de inestabilidad o desequilibrio.
Más de alguien habrá oído de la Regla del Horizonte, que indica que este debe ser ubicado en el tercio superior o inferior de la escena, sin embargo, no nos vamos a entrampar en reglas que no tienen mayor sentido, en artes visuales, la ubicación de los elementos debe realizarse de acuerdo a lo que el autor quiera transmitir, teniendo en cuenta la coherencia, estabilidad y equilibrio en la imagen. Existen una serie de proporciones que pueden ser utilizadas dependiendo de lo que el autor quiere mostrar, un horizonte ubicado en la parte baja del encuadre destacará lo que se ubique por sobre esta línea, en cambio, un horizonte ubicado en la parte superior, hará que el espectador preste mayor atención a los elementos ubicados por debajo de esta línea.
Es importante que el horizonte se ubique de manera que la línea no esté inclinada, esto redunda en un mensaje claro y coherente, salvo que el autor desee expresar algo distinto, siempre que el mensaje sea claro, el observador no caerá interpretaciones ambiguas.

1/60s, f/10, ISO 100, 16-35mm a 35mm, 5050K.